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“DESTELLO” DE ARACELI FUENTES

 

araceli

La articulación del inconsciente y el cuerpo es siempre enigmática y en algunos casos fracasa. Cuando esto sucede el cuerpo puede no sostenerse, abandonar el campo como le sucedía a Joyce, descomponerse su unidad en una experiencia muy angustiante para el sujeto o puede levarse por la falta del peso necesario para poner lo pies en la tierra, hay  sujetos que debajo del vestido no tienen un cuerpo, para otros puede haber una parte de cuerpo que les falta, fue el caso de un muchacho atendido en el CPA que al separarse de su hermano perdió sus pies porque este hermano funcionaba para él como sus pies, se encontró entonces sin pies y por medio de un trabajo cuidadoso pudo construirse un calzado para cada ocasión que le permitió dejar de ser el que siempre se tropezaba, el que se caía continuamente. Una clínica ortopédica permite encontrar con cada uno de estos sujetos una manera de reparar ese cuerpo afectado por el fracaso de la articulación entre lalengua y el cuerpo vivo.

 

Araceli Fuentes es psicoanalista, miembro de la ELP Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano, miembro de la AMP Asociación Mundial del Psicoanálisis y docente de la Sección Clínica de Madrid (Nucep).

 

“DESTELLO” DE VICENTE PALOMERA

Entrevista a Vicente palomera La sociedad del trauma YouTube

En el Seminario XXIII, sobre el sinthome, Lacan declara que el hombre “no es su cuerpo”,  sino que “tiene un cuerpo” y con éste se embrolla. Quien mejor testimonia de ello y del modo más radical es el esquizofrénico al no lograr dar una función a sus órganos, haciendo que el cuerpo se convierta en un enorme enigma. En efecto, para el sujeto esquizofrénico hay un determinado número de órganos que pasan fuera-del-cuerpo. Lo que él nos enseña es que es el cuerpo del goce en su totalidad el que pasa a estar fuera-del- cuerpo, es decir, los órganos mismos toman vida, o mejor, tienen vida propia jugando su partida en solitario.

Fueron Deleuze y Guattari (“El anti-Edipo”) quienes hablaron del “cuerpo sin órganos del esquizofrénico”. Al contrario, Lacan dirá que el hecho de que el ser hablante esté afectado por el órgano-lenguaje es lo que motiva que tenga que encontrárselas con que su cuerpo no existe sin los otros órganos, es decir, que el lenguaje no es el único órgano. Lacan propone que pensemos el lenguaje como un órgano fuera-del-cuerpo, o mejor, que el lenguaje es incluso el órgano fuera-del-cuerpo. La palabra está ligada al cuerpo, moviliza el cuerpo, los músculos del rostro, de los ojos, de la boca, etc. Se entiende pues que Lacan llegue a decir que lo que caracteriza al sujeto esquizofrénico es que es alguien llevado a toparse con el hecho de que su cuerpo “no es sin otros órganos” y que lo que caracteriza al “dicho esquizofrénico” es que esté sin el auxilio de un discurso establecido”. Todo esto nos lleva a plantearnos un buen número de preguntas, a saber, ¿qué hace falta para hacer un cuerpo?, ¿qué se necesita para poder habitar un cuerpo y poder subjetivarlo?, ¿de qué manera la lengua marca lo real del cuerpo y cuáles son las consecuencias? No tenemos más remedio que decir que el sujeto no es solo un ser de lenguaje y se relaciona solo con el órgano-lenguaje, sino que hay otros órganos. Para el sujeto esquizofrénico el uso de los órganos es especialmente problemático y tiene que buscar recursos sin el auxilio de los discursos establecidos, es decir está obligado a inventar un discurso, está obligado a inventar sus apoyos, sus recursos, para poder hacer uso de su cuerpo y de sus órganos.

 

Vicente Palomera, psicoanalista en Barcelona, miembro de la ELP y de la AMP.  Doctor en Psicoanálisis en el Departamento de Psicoanálisis, París VIII. Docente de la Sección Clínica de Barcelona, Instituto del Campo Freudiano.