“Deberíamos subrayar la definición de lo que Lacan considera ser un sueño. Dice exactamente: el psicoanalizante sueña, es decir […] está encerrado en la particularidad de su síntoma. Aquí todos los términos del discurso analítico (el fantasma, el sueño, el delirio, la locura, el síntoma) colapsan en un encierro de cada uno en su mundo y en la imposibilidad de un mundo en común. Todo el mundo está en su mundo, es decir, en aquello que su síntoma fomenta, con esto nos las arreglamos como podemos para entendernos e intentamos caminar juntos”.
Miller, J-A. Todo el mundo es loco. En Paidós, Buenos Aires, 2015 P342