TEXTO PRESENTACIÓN XIV

«¿Un café? Vale, pero no quiero nada serio». Esta podría ser hoy la respuesta de alguien joven —y no tan joven— ante la invitación a compartir un simple café, una conversación y quizá la posibilidad de un encuentro amoroso.

El reverso de esta escena podría resumirse así: «todo el mundo se acuesta con todo el mundo». En primer plano aparece la multiplicidad del deseo y del goce, mientras queda fuera la contingencia del flechazo amoroso y sus «divinos detalles» (1), como si eso también pudiera decidirse voluntariamente.

Ciertamente, en las cosas del amor está en juego una elección: la de un objeto. Sin embargo, desde el psicoanálisis sabemos que se trata más bien de una «determinación» (2) muy particular, en la que no intervienen ni la voluntad ni el derecho. A diferencia de lo que proclaman el pseudodiscurso del capitalismo y sus desarrollos tecnocientíficos —que están transformando de manera evidente el vínculo social y dejando de lado las cosas del amor (3)—, el partenaire amoroso no puede escogerse y descartarse como se compra un mueble o un ordenador.

Las Contribuciones a la psicología del amor (4) de Freud constituyen una brújula para situar las condiciones que determinan la elección de objeto y pueden orientarnos en el laberinto de los avatares del amor. Como señala Jacques-Alain Miller, ellas «gritan a los cuatro vientos que no hay relación sexual en el sentido de que el otro sexo sea condición necesaria y suficiente» (5).

Freud aborda esos territorios limítrofes entre el goce, el deseo y el amor señalando la particularidad de la presencia de la diferencia y del Otro como alteridad (6). En la actualidad ese lugar intersticial, ese lugar Otro parece estar alterado. La vida sexual de los seres hablantes se encuentra cada vez más ligada a lo imaginario en sentido estricto, es decir, a la imagen del cuerpo más que al decir. Se trata de una tendencia que deja de lado el inconsciente y la dimensión de la metáfora, alma mater del encuentro amoroso y de las palabras de amor.

Hoy es posible gozar en soledad con un objeto técnico, casarse con uno mismo o cambiar indefinidamente de partenaire sexual, volviendo el lazo entre los sujetos cada vez más líquido y evanescente. Se perfila así una cierta indiferenciación: hombres y mujeres, en su intento de singularizar su modo de gozar, acceden cada vez más a modalidades de goce solitario en las que no hace falta la presencia del otro. ¿Qué consecuencias para el amor?

Las fronteras entre las tierras del amor, del deseo y del goce nunca han sido completamente nítidas. Es en esa zona intermedia donde se han situado siempre los desórdenes amorosos a los que alude el título de la XIV Conversación Clínica de Bilbao. Jacques Lacan lo formula con claridad en su Seminario sobre la angustia: solo «el amor-sublimación permite al goce condescender al deseo» (7).

¿Pero qué hay de nuevo hoy? ¿Cómo localizar en nuestra época las consecuencias de este aforismo? ¿Existe todavía una articulación entre amor, deseo y goce? ¿O es precisamente esa relación la que se encuentra estallada en nuestro tiempo?

Paradójicamente, un análisis se sostiene en la transferencia, es decir, en el amor. ¿Cómo afecta a este vínculo la devaluación del amor? El analista deberá leer estos desórdenes de manera inédita y permitir descifrar cómo hacen síntoma para cada ser hablante. Se tratará entonces de introducir una cierta dimensión de lo imposible (8), a modo de límite frente al imperativo de goce que acecha al sujeto contemporáneo, para permitir la invención de un «amor más digno» (9).

De lo nuevo —o quizá no tanto— en los desórdenes del amor conversaremos, a partir de casos de nuestra práctica, el próximo 17 de octubre en Bilbao. ¡Les esperamos!

Marta Berenguer, Roger Litten, Constanza Meyer y Luis Fermín Orueta.

(Coordinadores)

NOTAS:
(1) Miller, J.-A., Los divinos detalles, Paidós, Barcelona, 2010.
(2) Miller, J.-A., Los divinos detalles, Paidós, Barcelona, 2010, p. 78.
(3) Lacan, J., Hablo a las paredes, Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 106.
(4) Freud, S., (1910–1918/1979), “Contribuciones a la psicología del amor” I, II y III, en Obras Completas, Vol. 11, Amorrortu, Buenos Aires, pp. 155-203.
(5) Miller, J.-A., Los divinos detalles, Paidós, Barcelona, 2010, pp. 79–80.
(6) Miller, J.-A., Lógicas de la vida amorosa, Manantial, Buenos Aires, 2009.
(7) Lacan, J., El seminario, Libro 10, La angustia, Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 195.
(8) Miller, J.-A., “Una fantasía”, Revista El Psicoanálisis, n.º 9, nov. 2005, Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, Barcelona.
(9) Lacan, J., “Nota italiana”. En Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 327–332.

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