Destello de Isabel Alonso

Despertar adolescente, acontecimiento de cuerpo.

El momento adolescente, en los parlêtres es un momento de metamorfosis como lo nombró Freud y de despertar como lo denomina Lacan en su texto “El despertar de la primavera”, metamorfosis y despertar que implican para estos sujetos un tiempo en el que se las tienen que apañar para realizar un nuevo anudamiento frente a la irrupción de lo pulsional.

 Esta irrupción de lo pulsional es de una manera diferente a la del tiempo de la infancia, en el joven parlêtre lo confrontará con la ausencia de la no relación sexual, y con un despertar a lo real.

Podemos leerlo siguiendo a Lacan como un acontecimiento de cuerpo que en algunos sujetos provoca la aparición de la angustia, de una manera que no engaña, al encontrarse con un no saber, al tener que encontrar un modo de hacer frente al deseo sexual, al encuentro con el Otro sexo y la pregunta ¿Cómo acomodar el goce del Uno con el posible goce en el encuentro con el Otro?

Será un despertar a un goce fuera del cuerpo al que no sabe cómo responder.

Un joven pide consultar, en la primera entrevista me relata que se encuentra mal, no puede dormir desde hace tiempo, ha bajado su rendimiento académico (es un alumno sobresaliente) y aquello que le proporcionaba placer se ha ido desvaneciendo.

En los encuentros sucesivos va desgranando lo que ha sido para él, el transito del tiempo de la infancia al tiempo adolescente, la separación de los ideales paternos y familiares, la separación de algunos de sus iguales, que lo acompañaban desde la infancia, por la elección de otros ocios y lecturas todo ello de una manera tranquila. Hasta que emerge la angustia con su corte de síntomas: nudo en la garganta, presión en el pecho, una sensación de sinvivir constante que lo aísla de lo que había sido su vida cotidiana, que la pensaba feliz.

A la pregunta de la analista sobre el momento en el que se desencadena la angustia, este embate de lo real contesta que fue tras su primera relación sexual con su partenaire “algo me sucedió en todo mi cuerpo…desde entonces estoy conmovido, sensible…”. Se ve confrontado a la pregunta ¿qué quiere esta chica de mí?, encontrándose de bruces con un no saber acerca de lo qué quiere una mujer.

Aparece para él “un agujero en lo real”[1] en el saber sobre la sexualidad y sobre el goce femenino que va más allá del goce fálico en ambos partenaires.

La continuidad de las entrevistas le ha permitido apaciguar su angustia por el momento, pero también desplegar su síntoma, ligado a su posición fantasmática y vislumbrar algo de lo que está en juego en su relación con una mujer… “Queda el hecho de que un hombre se hace El hombre por situarse como Uno-entre-otros, por incluirse entre sus semejantes”[2] este es parte del recorrido que tendrá que realizar si prosigue su análisis.

[1] Lacan, J. “Prefacio a el despertar de la primavera”, Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós 2012 pag 588

[2] Ibid

Isabel Alonso Martín

Miembro de la ELP, sede de Vigo, Comunidad de Galicia.

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